El curry birmano, también conocido como Hin en Myanmar, se distingue por sus sutiles aromas e ingredientes frescos. A menudo menos picante que el curry tailandés, este plato destaca por su abundancia de verduras y proteínas, así como por su textura cremosa, obtenida con leche de coco. Perfecto para quienes buscan un plato asiático aromático sin un picante excesivo, este curry no contiene gluten y se adapta fácilmente a los gustos individuales.
Ingredientes
Preparación
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Prepara los ingredientes: Antes de empezar, asegúrate de que todos los ingredientes estén picados y listos. Esto hará que el curry se cocine más rápido y fácil.
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Saltear los aromáticos: En una cacerola grande, calentar el aceite a fuego medio. Agregar las cebollas y saltearlas hasta que estén doradas y translúcidas, unos 5 minutos. Luego, agregar el ajo y el jengibre y cocinar durante 2 minutos más, removiendo para evitar que se quemen.
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Añade las especias: Agrega la cúrcuma, el comino, el cilantro molido y el pimentón a la sartén. Mezcla bien y deja que las especias se cocinen de 1 a 2 minutos, hasta que desprendan su aroma.
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Incorpore los tomates y la pasta de camarones: Añada los tomates picados y la pasta de camarones (o miso). Cocine hasta que los tomates se deshagan y formen una salsa espesa, unos 5 minutos.
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Añade el pollo o el tofu: Incorpora los trozos de pollo (o tofu) y remueve para cubrirlos con la salsa picante. Cocina durante 5 minutos, hasta que el pollo empiece a dorarse.
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Añade la leche de coco: Vierte la leche de coco y deja que hierva. Luego, reduce el fuego y cocina a fuego lento de 15 a 20 minutos, hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa espese. Sazona con sal y pimienta al gusto.
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Para terminar: Servir el curry caliente, adornado con hojas de cilantro fresco, acompañado de arroz para una comida completa.
Nota
El curry birmano sabe aún mejor al día siguiente, una vez que los sabores se han desarrollado. Puedes ajustar la consistencia de la salsa añadiendo más o menos leche de coco al gusto.
