Los chilaquiles son un plato tradicional mexicano sustancioso que se suele servir en el desayuno o el brunch. Elaborados con tortillas de maíz crujientes bañadas en una salsa picante de tomate rojo o verde y cubiertos con huevos, queso fresco y aguacate, representan la esencia de la cocina mexicana: sencilla, rústica y llena de sabor. A menudo se sirven con crema agria y cebolla, y son ideales para aprovechar las tortillas sobrantes y disfrutar de un almuerzo rápido y delicioso .
Ingredientes
Preparación
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Prepara las tortillas:
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Normalmente se fríen pero yo preferí hornearlas en el horno a 180 grados durante unos minutos hasta que quedaran doraditas.
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Preparar la salsa:
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Si usa salsa de tomate casera, caliéntela en una sartén aparte. De lo contrario, simplemente recaliente la salsa roja o la salsa verde en una sartén a fuego medio. Déjela hervir a fuego lento durante 5 minutos.
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Armar los chilaquiles:
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Cuando la salsa esté caliente, añade los triángulos de tortilla fritos, revolviendo suavemente para que se impregnen bien sin que se ablanden. Cocínalos en la salsa de 2 a 3 minutos para que absorban el sabor.
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Preparar los huevos:
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Mientras se cocinan las tortillas en la salsa, cocina los huevos a tu gusto: fritos, revueltos o escalfados.
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Atender :
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Sirva los chilaquiles en platos, añadiendo un huevo encima de cada porción. Decore con queso desmenuzado, aguacate, crema agria, cebolla morada y cilantro fresco.
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Variantes:
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Puedes agregar pollo desmenuzado o frijoles negros para una versión más sustanciosa.
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Los chilaquiles verdes se preparan con una salsa verde hecha de tomatillos para un sabor más picante.
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Sírvelos con una salsa extra picante si te gusta la comida picante.
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Consejo: Este platillo es perfecto para aprovechar las tortillas que te sobran y es delicioso con huevos para una comida completa.
