La Scarpaccia es una especialidad toscana, preparada tradicionalmente por familias campesinas con verduras de la huerta. Es una mezcla entre una tarta y una galette, ¡y es una forma genial de que los niños se interesen por el calabacín! En esta versión sin gluten, sustituyo la harina de trigo por una mezcla de harina de arroz y garbanzos, que le aporta dulzor y carácter. Fácil de preparar, se puede servir caliente o fría, como entrante, guarnición o plato principal con ensalada. La Scarpaccia es ideal para comidas de verano o una cena familiar rápida. Su textura es fina, casi como una galette, y su aroma a hierbas y queso parmesano permite que el calabacín pase desapercibido (sé que a mucha gente le encanta el calabacín, pero mi hijo lo odia, así que suelo intentar disimularlo, como en mi rollo de calabacín y salmón). ¡Y le parece delicioso! Esta adaptación sin gluten es tan buena como la receta tradicional. ¡Pruébala pronto!
Scarpaccia italiana sin gluten
Ingredientes
Preparación
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Precalienta el horno a 180°C.
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Rallamos los calabacines o los trituramos en un robot de cocina, cortamos la cebolla en rodajas y la pochamos durante 5 minutos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
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En un bol batir los huevos, añadir las harinas, el parmesano, la sal y la pimienta.
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Añade las verduras y mezcla bien.
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Extiende la mezcla en un molde de silicona o forrado con papel de horno.
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Rociar con un poco de aceite de oliva y espolvorear con hierbas.
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Hornee durante 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
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Dejar enfriar un poco antes de cortar en porciones.
