¿Sueñas con un ligero , esponjoso e increíblemente esponjoso , pero sigues una dieta sin gluten ? ¡No busques más! El Pastel Ángel, este pastel al estilo americano hecho con claras de huevo, es el candidato perfecto para una adaptación sin gluten. Olvídate de las texturas densas de los pasteles clásicos sin gluten. Esta receta es fácil y promete un resultado espectacular: un pastel que se derrite en la boca, con esa nube que ha hecho tan famoso al Pastel Ángel. Perfecto para una merienda saludable o simplemente para darte un capricho sin remordimientos. ¡Déjate sorprender por este imprescindible ! Solo necesitarás un molde especial para pastel ángel con tapa acanalada o un molde Bundt.
Ingredientes
Preparación
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Precalienta el horno a 170 °C (340 °F). No engrases el molde para pastel de ángel, ya que el pastel debe adherirse a los lados para levar. La salida de vapor es importante porque permite una distribución uniforme del calor y, por lo tanto, una cocción uniforme.
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En un tazón, tamice la maicena, la harina de arroz y el azúcar glas. Reserve. Tamizar es esencial para lograr una textura ligera.
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En el bol de tu batidora, vierte las claras de huevo a temperatura ambiente, el jugo de limón (o crémor tártaro) y una pizca de sal.
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Empieza a batir a velocidad media. Cuando las claras empiecen a formar espuma, aumenta la velocidad.
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Cuando las claras formen picos suaves, empieza a añadir los 100 g de azúcar extrafino poco a poco, cucharada a cucharada, mientras sigues batiendo a máxima velocidad.
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Batir hasta obtener una clara de huevo bien firme y brillante (con textura de pico de pájaro). Agregar el extracto de vainilla con una espátula.
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Verter la mezcla tamizada (maicena, arroz y azúcar glas) en dos o tres tandas sobre las claras de huevo.
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Incorpore esta mezcla suavemente con una espátula, con movimientos ascendentes para evitar que las claras se desinflen. ¡La clave del éxito es la delicadeza!
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Vierta la masa en el molde para pastel de ángel sin engrasar. Alise la superficie ligeramente sin presionar.
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Hornee durante 40 a 45 minutos. El pastel debe estar ligeramente dorado y recuperar su forma original al tocarlo suavemente.
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Una vez horneado, retira inmediatamente el molde del horno y ponlo boca abajo (o sobre una rejilla si no tiene). Deja que se enfríe por completo, aproximadamente 1 hora y 30 minutos. Este enfriamiento boca abajo es crucial para que el pastel conserve su volumen.
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Una vez que el bizcocho esté completamente frío, pasa con cuidado la hoja fina de un cuchillo por los lados y el tubo central para desmoldarlo.
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Sírvalo tal cual, acompañado de crema batida o frutos rojos frescos. ¡Disfrute!
