La ensalada de mijo con espárragos, guisantes y vinagreta de limón es un plato inspirado en los sabores frescos y sencillos de la cocina italiana. Esta ensalada combina mijo, un cereal naturalmente sin gluten, con verduras de primavera como espárragos y guisantes, todo ello aderezado con una vinagreta de limón ligera y ácida. Perfecta como entrante o plato principal ligero, esta receta se mantiene fiel al espíritu de la cocina mediterránea.
Ingredientes
Preparación
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Para cocinar el mijo: Enjuágalo con agua fría. En una cacerola, pon a hervir 500 ml de agua con sal. Agrega el mijo, reduce el fuego y cocina a fuego lento, tapado, durante unos 15 minutos, o hasta que el mijo haya absorbido el agua. Escúrrelo si es necesario y déjalo enfriar.
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Preparar los espárragos: Pelar ligeramente la base de los espárragos si es necesario y cortarlos en trozos de 4 cm (1,5 pulgadas). Escaldar los espárragos en una olla con agua hirviendo con sal durante 3 o 4 minutos, o cocinarlos al vapor durante 4 minutos y luego sumergirlos inmediatamente en un recipiente con agua helada para detener la cocción. Escurrir y reservar.
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Preparación de los guisantes: Escaldar los guisantes durante unos 2 minutos en agua hirviendo con sal y luego sumergirlos en agua helada. Escurrirlos y reservarlos con los espárragos.
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Para preparar la vinagreta de limón: En un tazón pequeño, combine el jugo de limón, la ralladura de limón, el aceite de oliva, la mostaza suave y la miel. Sazone con sal y pimienta, y bata hasta obtener una mezcla homogénea.
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Para preparar la ensalada: En un tazón grande, combine el mijo frío, los espárragos, los guisantes y la cebolla roja cortada fina. Vierta la vinagreta de limón sobre la ensalada y revuelva suavemente para cubrir todos los ingredientes.
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Decorar y servir: Esparcir hojas de albahaca fresca sobre la ensalada para darle un toque aromático. Servir frío o a temperatura ambiente.
Nota
Para una versión aún más indulgente, agregue virutas de parmesano o piñones ligeramente tostados.
Esta ensalada se puede preparar con antelación, pero es mejor añadir el aderezo en el último momento para conservar la textura crujiente de las verduras.
