La dosa y crujiente originaria del sur de la India, elaborada con una mezcla fermentada de arroz y urad dal (lentejas blancas sin cáscara). Naturalmente sin gluten, es rica en proteínas y probióticos gracias al proceso de fermentación, lo que la convierte en una excelente opción para un desayuno saludable o una comida ligera. Tradicionalmente, la dosa se sirve con chutney de coco, sambar (un guiso picante de lentejas) y, a veces, con patatas especiadas, como en la famosa Masala Dosa. Su sabor ligeramente ácido y su textura crujiente la hacen increíblemente adictiva. Fácil de preparar, esta auténtica receta te permitirá hacer dosas caseras perfectas, ¡dignas de los mejores restaurantes indios!
Ingredientes
Preparación
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Enjuague el arroz y las lentejas por separado, luego remójelos en agua durante 6 horas.
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Escurrir y triturar todo con las semillas de fenogreco y un poco de agua hasta obtener una pasta suave y fluida.
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Deje fermentar la masa durante 8 a 12 horas en un lugar cálido, hasta que aumente de volumen y desarrolle un olor ligeramente ácido.
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Añade la sal y mezcla suavemente.
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Calienta una sartén antiadherente y engrásala ligeramente.
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Vierta un cucharón de masa y extiéndala formando un círculo fino, con un movimiento circular desde el centro hacia afuera.
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Cocine a fuego medio hasta que el dosa esté dorado y crujiente en los bordes (aproximadamente 2 minutos).
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Servir caliente con chutney o curry.
