Título : Viaje a Rajastán: Tres semanas descubriendo la India
Introducción
Hace unos años, mi familia y yo tuvimos la oportunidad de pasar tres semanas en Rajastán, una increíble región del norte de la India, con sus vibrantes colores, majestuosos palacios y rico patrimonio cultural. Nuestro viaje comenzó en Nueva Delhi y nos llevó a las bulliciosas calles de Jodhpur, el esplendor de Agra y mucho más allá. Más allá de los paisajes y las vistas, nos sumergimos en la diversidad de la cultura india, descubriendo las tradiciones de las diferentes castas y las magníficas casas azules de Jodhpur.
Llegada a Nueva Delhi: Primer encuentro con la India.
Desde nuestra llegada a Nueva Delhi, nos cautivó la vibrante energía de la ciudad. Entre los tuk-tuks, los mercados y los templos, Nueva Delhi nos ofreció una primera visión de la vida cotidiana india, con sus contrastes y su vibrante ambiente. Exploramos el distrito de Chandni Chowk, un laberinto de animadas callejuelas, perfecto para descubrir los sabores y colores locales.
El Taj Mahal en Agra: Una maravilla impresionante.
Es imposible ir a la India sin ver el famoso Taj Mahal. En Agra, la belleza de este icónico monumento, con su mármol blanco y detalles arquitectónicos, fue impresionante. Visitamos el mausoleo al amanecer, lo que le dio a todo el lugar un brillo dorado. Como amantes de los viajes y el arte, esta visita fue uno de los momentos más destacados de nuestro viaje.
Descubriendo los sistemas de castas y las tradiciones:
Este viaje también nos permitió comprender mejor las tradiciones indias, en particular los sistemas de castas que aún influyen en muchos aspectos de la sociedad. A través de conversaciones con la gente local, descubrimos cómo estas estructuras sociales influyen en la dinámica familiar y profesional. Fue una experiencia enriquecedora y fascinante aprender más sobre una cultura tan antigua y compleja.
Jodhpur: La Ciudad Azul.
Jodhpur, apodada la "Ciudad Azul", fue una parada imprescindible en nuestro viaje. Paseando por sus calles, admiramos las casas pintadas de azul, que parecían brillar bajo el sol indio. Este color simbólico está vinculado a los brahmanes, la casta más alta, pero hoy en día, muchas casas están pintadas de azul por razones tanto estéticas como prácticas, ya que este color ayuda a mantenerlas frescas.
Descubriendo el desierto de Thar y las maravillas de Rajastán:
Nuestra aventura en Rajastán no estaría completa sin sumergirnos en el desierto de Thar, una vasta extensión de arena dorada. Experimentamos la magia de un paseo en camello al atardecer, con dunas que se extendían hasta donde alcanzaba la vista. También visitamos una aldea nómada con cientos de camellos.
Visitamos el templo jainista de Ranakpur, una joya arquitectónica escondida en las montañas Aravalli. Este templo es famoso por sus miles de pilares intrincadamente tallados, cada uno único, y por la increíble serenidad que impregna sus senderos. Esta visita contrastó notablemente con el bullicio de las ciudades.
El Fuerte de Jaisalmer, apodado el "Fuerte Dorado", resultó igualmente impresionante. Esta ciudadela, que domina la ciudad de Jaisalmer, está habitada y rebosante de vida. Con sus muros color arena que se funden a la perfección con el desierto, el fuerte nos transportó al pasado, como si el tiempo se hubiera detenido. Paseando por sus estrechos callejones, admiramos las havelis esculpidas y descubrimos tiendas de artesanía.
Finalmente, el templo de Nagda Mewar, ubicado cerca de Udaipur, nos impresionó con sus esculturas y arquitectura antigua. Este sitio aislado, enclavado en un entorno natural, nos permitió descubrir intrincados detalles que dan testimonio de la riqueza artística de la época.
Cada parada en estos fascinantes lugares añadió una nueva dimensión a nuestro viaje a Rajasthan, ofreciendo una combinación perfecta de cultura, espiritualidad y paisajes impresionantes.
Un viaje familiar lleno de descubrimientos:
Viajar en familia a Rajastán nos transportó a otro mundo, donde cada ciudad, cada paisaje y cada encuentro nos sumergió un poco más en las tradiciones y la cultura indias. Para quienes, como yo, siguen una dieta sin gluten, afortunadamente existen muchas opciones locales sin gluten, como arroz, verduras y lentejas, que son la esencia de la cocina india.
Conclusión:
Este viaje a Rajastán fue una experiencia llena de emociones y descubrimientos culturales. Ya sea admirando sus monumentos o explorando la diversidad de sus tradiciones, Rajastán ofrece un cambio de aires radical, enriqueciendo y ampliando nuestros horizontes. Esperamos volver a la India algún día, especialmente a la región de Kerala, para descubrir otra faceta de la India y compartir nuevas aventuras en Gluten Evasion.

