El risotto es un clásico de la cocina italiana, pero ¿sabías que es posible reinventarlo sustituyendo el arroz por sorgo? Este cereal ancestral, ampliamente cultivado en África Occidental y Asia, no contiene gluten y es rico en fibra, proteínas y minerales esenciales, lo que lo convierte en una base excelente para una versión saludable y nutritiva. En esta receta, el sorgo se combina con espinacas y queso gorgonzola (se pueden añadir champiñones) para crear un risotto cremoso y nutritivo, perfecto para una comida equilibrada.
Ingredientes
Preparación
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1- Preparación del sorgo
Cocine el sorgo según las instrucciones del paquete. Lo ideal es remojarlo durante 8 horas antes de cocinarlo. Yo lo cociné sin remojarlo primero, usando 450 ml de caldo, en mi Ninja Foodi durante 20 minutos con la función de presión "Alta, liberación retardada". Quedó perfecto, al dente.
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2- Preparación de las verduras
- Calentar 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande.
- Añade la cebolla y el ajo, luego saltea a fuego medio hasta que se vuelvan transparentes.
- Incorporar las espinacas y los champiñones laminados (yo no añadí ninguno porque a mis hijos no les gustan mucho) y sofreír hasta que estén dorados y tiernos.
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3- Cocinar el risotto
- A fuego lento, agrega el sorgo cocido a la sartén con las espinacas y los champiñones y mezcla bien.
- Vierta el resto del caldo de verduras caliente (50 ml), removiendo regularmente para que el sorgo absorba el líquido. Si cree que necesita más cocción, añada un poco de agua.
- Cinco minutos antes de terminar la cocción, añadir el gorgonzola en trozos pequeños e incorporarlo removiendo suavemente.
- Añade sal y pimienta al gusto.
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4- Servicio
Sirva inmediatamente, adornado con un chorrito de aceite de oliva, queso parmesano y, si lo desea, un chorrito de jugo de limón.
