Los rebozuelos salteados con ajo y eneldo son una especialidad culinaria rusa que celebra la simplicidad y la riqueza de los sabores. Este plato realza el sabor terroso de los rebozuelos, realzado por el aroma del ajo y la frescura del eneldo. Fácil de preparar y naturalmente sin gluten, esta receta es ideal como guarnición. Los serví con una tartaleta de rebozuelos . ¡Una auténtica invitación al otoño!
Ingredientes
Preparación
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Paso 1: Limpieza de los rebozuelos: Limpiar con cuidado: Limpiar los rebozuelos con un paño húmedo o usar un cepillo para setas para eliminar cualquier impureza. Evitar lavarlos con agua corriente para conservar su sabor y textura. Si los rebozuelos son grandes, cortarlos en trozos más pequeños.
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Paso 2: Cocinar los rebozuelos: Calentar la mantequilla: En una sartén grande, derretir la mantequilla (o calentar el aceite de oliva) a fuego medio. Una vez derretida, añadir los dientes de ajo picados y sofreír hasta que estén dorados (aproximadamente 1 minuto). Añadir los rebozuelos: Añadir los rebozuelos a la sartén y sofreír a fuego medio de 5 a 7 minutos, removiendo de vez en cuando. Los rebozuelos deben estar tiernos y dorados, mientras sueltan el líquido de cocción. Dejar que el líquido se evapore o escurrir antes de continuar.
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Sazonar: Salpimentar los rebozuelos al gusto. Añadir un chorrito de zumo de limón si se desea un toque ácido.
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Paso 3: Añadir el eneldo: Fuera del fuego, añadir el eneldo fresco picado a los rebozuelos y mezclar suavemente. El eneldo aporta una frescura herbácea que contrasta con la riqueza de los hongos.
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Servir inmediatamente: Los rebozuelos salteados con ajo y eneldo quedan mejor calientes, como acompañamiento de carne o patatas, o simplemente, como hice yo, con una tartaleta de rebozuelos y ensalada.
Nota
Para una versión aún más indulgente, puedes añadir una cucharada de crema espesa al final de la cocción. Esto creará una salsa suave que combina de maravilla con los rebozuelos y el eneldo.
