La cocina japonesa rebosa de sabores únicos: esta calabaza con miso y sésamo encarna a la perfección los delicados y complejos sabores de Japón. Y, francamente, este plato es una grata alternativa a la sopa de calabaza (que, por cierto, sigue estando deliciosa). En esta receta, la calabaza está caramelizada, salada, dulce y ácida; en resumen, tiene todos los sabores a la vez, pero en un equilibrio perfecto. Delicioso y fácil de preparar, además, no contiene gluten, lo que lo convierte en una opción perfecta para una comida equilibrada y saludable. Ideal como guarnición o como plato principal vegetariano, este plato encantará a los amantes de la cocina asiática, tanto a niños como a adultos.
Ingredientes
Preparación
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Preparación de la calabaza: Precaliente el horno a 180°C.
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Lavar la calabaza (la piel es fina y se ablandará al cocinarse), quitarle las semillas y cortarla en rodajas de 1 cm de grosor.
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Coloque los trozos en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino.
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Preparación de la marinada de miso: En un bol, mezcle la pasta de miso blanco, el jarabe de arce, el aceite de sésamo, el ajo, la salsa de soja y el vinagre de arroz.
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Remueve hasta obtener una textura suave y homogénea.
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Marinar y cocinar: Usando un pincel de cocina, cubra generosamente los trozos de calabaza con la marinada.
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Hornee de 30 a 35 minutos, volteando las piezas a mitad de la cocción. La calabaza debe estar dorada y tierna.
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También puedes cocinar la calabaza en la Ninja Foodi, como hago yo: el mismo proceso de preparación pero en modo horneado, 180°C, durante 30 minutos, revolviendo ocasionalmente.
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Acabado y presentación: Una vez cocido, espolvorear el zapallo con semillas de sésamo, cilantro o cebollino, si se desea, antes de servir.
Nota
Almacenamiento : Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Se recalientan fácilmente y se conservan deliciosas hasta dos días.
