Después del pastel salado de boniato y calabacín , como es temporada, aquí está la versión de calabaza. Aporta una textura húmeda y un sabor suave. Este pastel es perfecto para una comida con ensalada, un picnic o como aperitivo. La receta utiliza una mezcla de harina sin gluten, pero puedes sustituir la harina de trigo sarraceno y garbanzos solo por harina de arroz, o simplemente usar una mezcla de harina sin gluten ya preparada (no necesitarás añadir almidón, ya que estas mezclas lo contienen). Con unas cuantas especias, chorizo para realzar el sabor de la calabaza y queso para una textura cremosa, tendrás un pastel salado perfecto. El pastel es fácil de preparar y se conserva bien en el refrigerador. Es ideal para personas con sensibilidad al gluten y ofrece una forma diferente de disfrutar de la calabaza y el boniato. El resultado es un pastel que mantiene bien su forma al cortarlo, es muy húmedo y se almacena fácilmente. Es ideal para comidas rápidas, aperitivos, picnics o loncheras. La receta se puede adaptar a diferentes tipos de harina según la que tengas a mano. El resultado es un pastel digerible, bien estructurado y nutritivo, sin aditivos innecesarios. Nos encantó durante nuestro último aperitivo.
Ingredientes
Preparación
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Precalienta tu horno a 180°C (horno de convección).
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En un bol batir los huevos con el aceite y la leche.
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Incorpora el puré de boniato, el calabacín rallado, las harinas, la maicena y la levadura química. Si no tienes levadura química sin gluten, puedes sustituirla por 1/2 cucharadita de bicarbonato y añadir 1 cucharada de vinagre de manzana a la masa al final.
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Añade sal, pimienta, hierbas y queso.
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Vierta la mezcla en un molde forrado o de silicona.
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Hornear durante 45 minutos. Comprobar la cocción con la punta de un cuchillo.
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Dejar enfriar un poco antes de desmoldar. Servir caliente, templado o frío.
