Como no tenía tocino para una quiche Lorraine como Dios manda, usé jamón curado. Con una masa quebrada casera de trigo sarraceno , su encanto rústico ofrece una agradable variación de las quiches clásicas. Esta quiche se puede disfrutar fría o caliente, lo que la hace perfecta para el almuerzo o un picnic. Sin gluten, es apta tanto para personas con intolerancias como para quienes disfrutan de la variedad. Su preparación es rápida y sencilla, incluso para principiantes. Puedes acompañarla con una ensalada verde para una comida completa y equilibrada. Con esta receta, descubrirás lo fácil que es cocinar sin gluten sin sacrificar el sabor. Un clásico, reinventado para que todos disfruten.

Extiende la masa quebrada en un molde para tarta y hazle agujeros con un tenedor.
Vierta la mezcla de quiche por encima y espolvoree con el queso restante.
Hornee durante 35 a 40 minutos hasta que la quiche esté dorada.