El mochi de mantequilla masticable es una especialidad hawaiana, a medio camino entre un pastel y un dulce japonés. Fue mi amigo japonés quien me lo presentó. Debo admitir que me cautivó su textura. Hecho con harina de arroz glutinoso , y por lo tanto sin gluten, tiene una textura suave y ligeramente elástica, pero con una corteza ligeramente crujiente. Inspirado en las influencias japonesas y portuguesas del archipiélago, este mochi reinventado es fácil de preparar y solo requiere unos pocos ingredientes básicos. En cuanto a las texturas contrastantes, este pequeño pastel me recordó a un canelé, con su interior suave que se derrite en la boca y su corteza perfectamente horneada. En cuanto al sabor, la leche de coco te acercará a las playas de Hawái. Este postre se conserva muy bien y se puede disfrutar caliente o frío, según tus preferencias. ¡Descubre esta receta simple, original y deliciosa!

Prepara los ingredientes y precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Engrasa un molde cuadrado o rectangular. (Yo usé moldes para muffins y un molde pequeño para pan)
En un bol, mezcle la harina de arroz glutinoso, el azúcar, el polvo para hornear y la sal.
Añade los huevos batidos, la leche de coco, la mantequilla derretida y el extracto de vainilla. Mezcla hasta obtener una masa suave.
Disfrútelo caliente o frío.💡 Consejo: Para que quede aún más delicioso, añade un poco de coco rallado a la masa o espolvorea con azúcar glas antes de servir.