La dosa y crujiente originaria del sur de la India, elaborada con una mezcla fermentada de arroz y urad dal (lentejas blancas sin cáscara). Naturalmente sin gluten, es rica en proteínas y probióticos gracias al proceso de fermentación, lo que la convierte en una excelente opción para un desayuno saludable o una comida ligera. Tradicionalmente, la dosa se sirve con chutney de coco, sambar (un guiso picante de lentejas) y, a veces, con patatas especiadas, como en la famosa Masala Dosa. Su sabor ligeramente ácido y su textura crujiente la hacen increíblemente adictiva. Fácil de preparar, esta auténtica receta te permitirá hacer dosas caseras perfectas, ¡dignas de los mejores restaurantes indios!