Los chilaquiles son un plato tradicional mexicano sustancioso que se suele servir en el desayuno o el brunch. Elaborados con tortillas de maíz crujientes bañadas en una salsa picante de tomate rojo o verde y cubiertos con huevos, queso fresco y aguacate, representan la esencia de la cocina mexicana: sencilla, rústica y llena de sabor. A menudo se sirven con crema agria y cebolla, y son ideales para aprovechar las tortillas sobrantes y disfrutar de un almuerzo rápido y delicioso .