Quería hacer una tarta de queso inspirada en el otoño, pero más saludable. Esta tarta de queso con castañas sin gluten es una versión ligera y menos dulce de la tradicional tarta de queso americana. El resultado es una textura suave, firme y que se derrite en la boca, con el dulzor natural de la crema de castañas. La base de avena y frutos secos aporta un contraste crujiente. Este postre es fácil de preparar y realza los sabores otoñales sin exceso de azúcar. El mascarpone le da un sabor redondo y equilibrado. Servida fría, se corta limpiamente y conserva su textura jugosa. Es ideal para una merienda o una comida de domingo. Su textura y sabor la convierten en una versión más ligera de la tarta de queso tradicional.
Añade la mantequilla derretida y la miel hasta obtener una masa agradable, suave pero bastante firme.
Presione la masa en el fondo de un molde para pastel forrado con papel de hornear o engrasado.
En un bol, mezcle el skyr, el mascarpone y la crema de castañas.
Vierta la mezcla sobre la base.
Dejar enfriar en el horno apagado y luego refrigerar durante al menos 4 horas antes de servir.