El sernik es uno de los postres más antiguos de Polonia. Se sirve con frecuencia en mesas familiares y en cafés tradicionales de todo el país. Se elabora con un queso blanco seco típico llamado twarog, similar a la ricotta. Esto le da al pastel su característica textura densa y suave. Puede que no sea fácil de encontrar, pero se puede sustituir por una mezcla de quark escurrido, ricotta y mascarpone. Tradicionalmente, se le añaden pasas, que combinan a la perfección con el limón y la vainilla. El sernik se come frío, lo que le ayuda a mantener su forma. Es un postre para compartir, perfecto para las fiestas o para una comida de domingo. No sé tú, pero la tarta de queso es mi debilidad, así que si a ti también te gusta, ¡pruébala!

Prepara la base: Tritura las galletas sin gluten. Mézclalas con la mantequilla derretida. Presiona la base en un molde desmontable forrado con papel vegetal o rociado con colorante alimentario. También puedes preparar una masa quebrada sin gluten como la que se muestra aquí .
Vierta la mezcla en el molde, sobre las galletas. Hornee de 50 a 60 minutos a 160 °C. El centro debe quedar ligeramente blando.
Dejar enfriar en el horno apagado y luego colocar en el refrigerador durante al menos 4 horas.