El risotto es un clásico de la cocina italiana, pero ¿sabías que es posible reinventarlo sustituyendo el arroz por sorgo? Este cereal ancestral, ampliamente cultivado en África Occidental y Asia, no contiene gluten y es rico en fibra, proteínas y minerales esenciales, lo que lo convierte en una base excelente para una versión saludable y nutritiva. En esta receta, el sorgo se combina con espinacas y queso gorgonzola (se pueden añadir champiñones) para crear un risotto cremoso y nutritivo, perfecto para una comida equilibrada.

Cocine el sorgo según las instrucciones del paquete. Lo ideal es remojarlo durante 8 horas antes de cocinarlo. Yo lo cociné sin remojarlo primero, usando 450 ml de caldo, en mi Ninja Foodi durante 20 minutos con la función de presión "Alta, liberación retardada". Quedó perfecto, al dente.



Sirva inmediatamente, adornado con un chorrito de aceite de oliva, queso parmesano y, si lo desea, un chorrito de jugo de limón.