El Bretzn, o pretzel alemán, es una especialidad emblemática de los festivales bávaros, especialmente el Oktoberfest. Con su singular forma retorcida y su corteza dorada y salada, es perfecto como aperitivo o para acompañar una cerveza artesanal. Esta versión sin gluten permite que todos disfruten de este dulce tradicional, con un interior suave y un exterior crujiente. Ya sea que los disfrute solos o con mostaza, estos pretzels sin gluten añaden un toque auténtico a su mesa, respetando las restricciones dietéticas.
Si prefieres un pretzel más suave, puedes sustituir la sal gruesa por semillas de sésamo o amapola. Para una versión dulce, espolvorea con azúcar y canela después de hornear.