hainanés El arroz con pollo es uno de los platos más famosos de Singapur, una opción popular para los almuerzos entre semana en los patios de comidas: sencillo, sabroso y saludable, como me comentó una singapurense. Originario de la isla de Hainan en China, este plato se ha convertido en una especialidad singapurense imprescindible. Tanto es así que dos puestos callejeros que lo preparan han sido galardonados con una estrella Michelin. En esta versión sin gluten, cada elemento —el pollo escalfado, el arroz aromático y las salsas que lo acompañan— se adapta cuidadosamente para quienes tienen intolerancia al gluten, conservando al mismo tiempo la autenticidad del plato. Un manjar para disfrutar en familia.

En una cacerola, calienta el aceite vegetal. Agrega el ajo y el jengibre picados y sofríe hasta que desprendan un aroma agradable. Agrega el arroz y remueve bien para que se impregne de los sabores. Vierte el caldo de pollo caliente (600 ml) y deja que hierva. Reduce el fuego, tapa y cocina a fuego lento hasta que el arroz esté tierno. También puedes usar una mezcla preparada, como suelo hacer con mis hijos, a quienes les encanta el arroz con pollo. La compro en un mercado asiático.
Corte y sirva: Corte el pollo en trozos, siguiendo las articulaciones para obtener porciones elegantes. Sirva el pollo en una fuente, acompañado de arroz aromático, rodajas de pepino y salsas. Decore con cebollín y cilantro.