Inspirado en los sabores mediterráneos, este pastel de caqui y almendras es una creación dulce y reconfortante, ideal para un capricho delicioso. En Grecia, los postres elaborados con frutas y frutos secos son apreciados por su textura jugosa y cremosa. El caqui, también conocido como el "fruto de los dioses" o "diospyros", es una fruta de otoño muy apreciada por su dulzura y vibrante color. Combinado con harina de almendras, aporta una textura delicada y cremosa que convierte a este pastel en una auténtica delicia sin gluten. Fácil de preparar, este postre es perfecto para golosos de todas las edades.