La musaca es un plato que ha evolucionado con el tiempo. Originaria de Oriente Medio como un guiso frío de berenjenas y verduras, cruzó el Imperio Otomano antes de establecerse en Grecia. Allí, fue transformada por el chef Nikolaos Tselementes, quien le añadió salsa bechamel y horneado. Esta transformación dio lugar a la versión moderna que conocemos hoy: un plato familiar griego elaborado con berenjena, salsa bechamel y carne picada. En esta versión sin gluten, la harina de trigo simplemente se sustituye por maicena o harina de arroz en la salsa bechamel, lo que no altera en absoluto el sabor de la musaca. Las rodajas de berenjena se saltean hasta que estén doradas. La carne picada se cuece a fuego lento con tomates. Luego, ¡las capas se apilan y se hornean! El resultado es una comida familiar completa. Tradicionalmente, no se le añade queso rallado, pero para un capricho más exquisito, se puede añadir un poco.
En la misma sartén, sofreír la cebolla y el ajo. Agregar la carne, luego los tomates y el orégano. Sazonar con sal y pimienta. Cocinar a fuego lento durante 15 minutos.
En una fuente para horno, alterna capas de berenjena, carne y salsa bechamel. Termina con la salsa.
Hornear durante 30 minutos a 180 °C hasta que esté bien dorado. Dejar reposar 10 minutos antes de servir.