Las manzanas acarameladas son un dulce imprescindible en la Noche de Guy Fawkes. Crujientes y dulces, son perfectas para calentar las frescas noches de otoño. Se parecen a las manzanas confitadas que se suelen encontrar en ferias y carnavales, pero sin colorantes: su capa de caramelo te transportará directamente a tu infancia.
Coloque las manzanas sobre papel pergamino, agregue nueces trituradas a la mitad de las manzanas y deje que el caramelo se endurezca antes de disfrutar.