Si el Ema Datshi es el rey de Bután, el Jasha Maru es sin duda su príncipe reconfortante, ¡y sobre todo, menos picante! Se trata de un plato elaborado con pollo en cubos donde el jengibre es el sabor dominante: aporta un sabor delicioso sin ser picante. Es el plato familiar por excelencia, el que llena las cocinas butanesas con el aroma del ajo, el cilantro y el aceite de mostaza. Naturalmente sin gluten, es muy sencillo: no se utiliza nata ni harina para espesar la salsa, sino una reducción de los jugos de la carne y los aromas. La única dificultad será encontrar aceite de mostaza, pero se puede sustituir por mostaza o semillas de mostaza infusionadas en aceite de oliva. Este plato ofrece un equilibrio perfecto entre el pollo y el picante de los chiles verdes (usted decide cuántos usar). Ideal para aquellos que desean descubrir la cocina del Himalaya con un plato completo y rico en proteínas, Jasha Maru se sirve tradicionalmente con arroz rojo típico de Bután o arroz blanco o integral simple que absorberá su caldo fragante.
Cocción lenta: Incorpora los tomates, los chiles verdes y la sal. Vierte el agua, tapa y cocina a fuego medio durante unos 15 minutos. El pollo debe estar muy tierno y el líquido debe haberse reducido a una salsa rica y concentrada.
El toque final: Justo antes de servir, espolvorear generosamente con cilantro fresco y mezclar.Para una versión aún más tradicional, puedes añadir una pizca de pimienta de Sichuan (Thingay) al final de la cocción. Esto le aportará un sutil toque de limón y esa sensación única de hormigueo típica de Bután. Esta pimienta crece silvestre en los bosques del Himalaya.