Las estaciones están invertidas en este hemisferio. Por eso, la Navidad en Australia suele ser época de barbacoas. Pero el jamón glaseado sigue siendo un clásico navideño en este país. Servido frío o caliente, suele glasearse con una mezcla dulce y salada que se carameliza en el horno, creando una irresistible corteza dorada y brillante. Tradicionalmente acompañado de frutas tropicales, este plato es perfecto para comidas festivas bajo el sol australiano. Naturalmente sin gluten, el jamón glaseado es ideal para grandes reuniones y supone una agradable alternativa a los tradicionales capones o pavos. Cuando hice esta receta, no pude encontrar jamón entero con hueso, así que preparé un asado de cerdo, incluyendo el glaseado. Es diferente, pero todos pidieron repetir.
Cocinar el jamón: Hornee durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos, rociándolo con el glaseado cada 20 minutos para formar una corteza bien caramelizada. El jamón estará listo cuando la superficie esté dorada y brillante. Cociné el cerdo en mi Ninja Foodi: 12 minutos en la función de freír al vapor, en la rejilla inferior, con el adobo restante en la rejilla inferior, y luego 10 minutos en la función de hornear a 170 °C (340 °F), rociándolo y dándole la vuelta cada 3 minutos.
El jamón glaseado australiano se puede disfrutar tanto frío como caliente. Es delicioso acompañado de ensalada de papa o verduras a la parrilla, así como con fruta tropical fresca para un contraste dulce y refrescante.