Nada supera a un buen curry casero para calentarse y viajar por el mundo sin salir de la cocina. Esta receta fusión presenta una ligera chuleta de pavo cocinada con guisantes crujientes y pimientos morrones de colores. En una cazuela, dore el pavo con un poco de cebolla y ajo, luego agregue una mezcla aromática de curry en polvo y leche de coco. Las verduras aportan frescura, dulzor y un toque de azúcar que equilibra perfectamente las especias. La leche de coco hace que la salsa sea cremosa sin resultar pesada. Este plato se prepara rápidamente, lo que lo convierte en una excelente opción para una cena entre semana. Sírvalo bien caliente, acompañado de arroz basmati o quinoa para que no contenga gluten. Tendrá una comida completa, sabrosa y reconfortante, ideal para toda la familia.