La receta tradicional del cordon bleu se originó en Suiza en la década de 1940 y luego se extendió al resto de Europa, especialmente a Francia. Cuando pensamos en el cordon bleu, inmediatamente imaginamos su crujiente empanizado y su suave centro: un clásico que deleita a grandes y pequeños. Pero ¿sabías que es perfectamente posible prepararlo sin gluten y conservar su irresistible sabor y textura? Esta versión utiliza copos de avena certificados sin gluten para un rebozado único y crujiente. ¡Una receta sencilla y deliciosa que no te puedes perder!
Para empanizar el cordon bleu: Cubre cada cordon bleu completamente con harina de arroz. Rebózalo en huevo batido y luego rebózalo generosamente en copos de avena. Repite este paso una segunda vez para obtener una cobertura más gruesa y crujiente.